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lunes, 12 de octubre de 2015

CID Santiago Invita: Acto 20° Aniversario de la Licenciatura en Psicología‏. Reconocimiento a Inés Contreras

Amigos del CID Sgo. del Estero tenemos el agrado de compartir con ustedes una gran noticia, ya que nuestra querida compañera Ines Contreras recibirá un merecido reconocimiento en UCSE (Universidad Católica de Sgo. del Estero) por su colaboración desde el inicio de la carrera de Psicología; en el marco de la celebración del 20° Aniversario de la Licenciatura en Psicología, la cual tendrá lugar el día miércoles 14 de octubre a las 19:00 hs



miércoles, 15 de julio de 2015

Ana Simonetti en Página 12/Rosario: "Un intérprete de las complejidades"

25/06/2015
SOBRE EL LUGAR DEL PSICOANALISTA EN LAS INSTITUCIONES DE SALUD MENTAL
Ana Simonetti, de la EOL Córdoba y la AMP, dará una conferencia la semana próxima en Rosario. Recordó que Lacan advirtió que renuncie a la práctica quien no pueda unir a su horizonte lo que ocurre a los seres humanos en su época.




La psicoanalista Ana Simonetti, analista miembro de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL) Córdoba y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, respondió preguntas de la directora de la sección Rosario de la EOL, Marcela Errecondo. Simonetti, residente en Córdoba, estará en Rosario el próximo viernes 3 de julio, para dictar la conferencia sobre "El psicoanalista en la institución. Entre embrollos, normas y singularidades". Y al día siguiente, se desarrollará una actividad clínica en la Escuela. El diálogo entre las analistas se transcribe a continuación.
Marcela Errecondo:--Sabemos de su larga y rica experiencia con respecto al trabajo en las instituciones de salud mental. Queremos preguntarle, en estos ámbitos en donde se comparten momentos de vida y tareas cotidianas, ¿De qué manera puede intervenir un psicoanalista? ¿Hay otras modalidades que no sean el consultorio y el diván? ¿Se trata de hacerlos hablar?
Ana Simonetti:--Sus preguntas me evocan varias referencias del doctor Jacques Lacan. Una de ellas, que es un norte para nosotros los psicoanalistas de la Orientación Lacaniana, es en la que, al comienzo de su enseñanza, en 1953, nos advierte que renuncie a la práctica del psicoanálisis quien no puede unir a su horizonte lo que ocurre a los seres humanos en su época. Es decir, se requiere de un psicoanalista que, devenido tal en su propia experiencia analítica, una a su vida la ductilidad necesaria para captar la angustia de su época en tanto se presta a ser eje de otras vidas, lo que a la vez implica haber adquirido la capacidad para intervenir oportunamente, dentro de lo posible. Desde este marco que indica y precisa la posición de un psicoanalista en la civilización y en su época, le planteo algunas reflexiones respecto a sus preguntas.
El papel de un psicoanalista en una institución, y no sólo de Salud Mental, va más allá de hacer hablar y escuchar a las personas que demandan. Un psicoanalista se presta en la institución misma como lector e intérprete de las situaciones complejas, de los enredos que impiden muchas veces ubicar con claridad la salida de un conflicto, de un impasse, de una crisis.
Estamos transitando en nuestra sociedad una democracia conquistada por la ciudadanía, por más de 30 años. Eso mismo introdujo la dimensión de la permisividad, la liberación del mercado, la diversidad de sexualidades, las consecuencias de los fundamentalismos y la conectividad que atraviesa culturas en el planeta. Estamos en una época con todos esos matices y contrastes, y con la velocidad y prisa de los individuos, que no alcanzamos a ordenar muchas cosas.
Y esto no ocurre sólo fuera de las instituciones, ocurre dentro. Un psicoanalista cuenta con los instrumentos propios de su formación que es continua para hacer pasar al Otro social/institucional las consecuencias del acto analítico.
M.E.: --La ley de salud mental apunta al trabajo interdisciplinario, suelen encontrarse acompañantes terapéuticos que muchas veces son psicólogos recién recibidos, asistentes sociales, terapistas ocupacionales y psicoanalistas. No siempre comparten la misma idea acerca de los objetivos a alcanzar. ¿Cómo se puede ubicar el psicoanalista en este panorama?
A. S.: El psicoanálisis no promete la felicidad como armonía de los sexos y tampoco prejuzga sobre el bien, sobre lo que es el bien para cada persona. Así puede funcionar como un buen partenaire que orienta a elaborar e inventar soluciones singulares para las personas. Esa ductilidad de la que le hablaba antes, a la vez se hace posible en los ámbitos colectivos.
Por otro lado, el psicoanalista está atento a las posibilidades terapéuticas que tiene su praxis, sin dejar de lado la potencia del procedimiento analítico propiamente dicho.
Hoy advertimos la diversidad de demandas, muchas de ellas extremas, personas en riesgo para su vida y/o los otros.
El psicoanalista está totalmente habilitado a desplegar su función en situaciones complejas, en las tramas familiares actuales, parejas, padres e hijos, en urgencias subjetivas, en situaciones postraumáticas, en la violencia desencadenada, en las adicciones generalizadas... Es más, recuerdo muy bien en mis años de residencia en psiquiatría, ya con formación psicoanalítica, que colegas médicos de otras instituciones requerían de nuestra intervención para cuestiones de malestar en el equipo, ante la muerte intempestiva de un niño, por ejemplo. Pero siempre el psicoanalista evaluará cada situación en su particularidad porque sabe que no hay respuestas universales.
Su función es tanto en el ámbito del consultorio de la institución con cada paciente, familia, etc., así como en los grupos interdisciplinarios, preservando su lugar y el de cada uno: separa lo médico, lo social, lo químico de su propio hacer. Eso es útil a la vez para cada disciplina y para la persona que demanda.
Un psicoanalista en formación -no sólo con los textos, con las supervisiones de su práctica y con su propia experiencia psicoanalítica, formación que no ocurre en la universidad sino en la Escuela (EOL)-, no deja de proponer los criterios propios del psicoanálisis a la hora de evaluar cada caso, más allá de las clasificaciones estandar. El psicoanálisis atiende al sufrimiento subjetivo singular por fuera y más allá de cualquier mapeo genético. Los bordes de lo normal y lo patológico de otrora se han desdibujado y podemos decir que en ese campo el psicoanálisis tiene mucho para trasmitir.
Puedes leer la nota en la página AQUÍ


GUSTAVO DESSAL en Télam: “El hombre curado definitivamente del síntoma de ser humano”

14/07/2015

El psicoanalista y escritor argentino Gustavo Dessal, radicado en España desde 1982, cede a esta agencia un texto inédito en el cual explora los ideales de inmortalidad que crecen entre los multimillonarios de Silicon Valley, y la brecha abierta entre la ciencia y la técnica, cada día más notoria, desde una perspectiva absolutamente ajena a la paranoia apocalíptica.



Este es el texto:
 
Who wants to live forever,
Who wants to live forever,
Forever is our today,
Who waits forever anyway?
Brian May (Queen)
 
Un brindis por la eternidad
Año 2004. Peter Thiel, fundador de PayPal, acaba de vender su compañía aeBay, multiplicando así su ya considerable fortuna. Tiene entonces 31 años, y recibe en su casa a un grupo de invitados que cenan y conversan. Entre ellos, Larry Page (co-fundador de Google), Cynthia Kenyon ( bióloga molecular que ha atraído la atención de la comunidad científica al duplicar la vida de un gusano manipulando uno solo de sus genes), y Audrey de Grey (médico inglés, especialista en biogerontología que trabaja en senescencia negligible ingenierizada, un método de reparación de tejidos del cuerpo humano capaz de lograr una vida indefinida). El debate gira en torno a la inmortalidad. Algunos se muestran un tanto escépticos; otros, por el contrario, están convencidos de que solo es un problema técnico. ¿Convendría más congelar los cadáveres, o volcar la memoria de un ser humano en supercomputadoras para reintroducirla luego en un nuevo cuerpo? Estas son algunas de las preguntas que animan la mesa. Al menos existe un consenso: desde el punto de vista del desarrollo tecnológico actual, conquistar los 150 años de vida es una expectativa más que razonable.

El anfitrión, Thiel, es uno de los más convencidos, y su generosa chequera no cesa de alimentar los fondos de investigación de Kenyon y de Grey a fin de que aceleren al máximo su trabajo. Su lema es el optimismo, una virtud que considera indispensable para formatear el futuro. No es el único. Pertenece al grupo de súper millonarios jóvenes, empresarios que han creado Google, eBay, Napster, Netscape, Facebook, y que ahora han decidido emplear una parte sustancial de sus fortunas personales en una nueva revolución: perfeccionar tecnológicamente el cuerpo humano, la máquina más asombrosa de la creación. Thiel se expresa con toda claridad, y como además posee una sólida formación filosófica, lo que dice tiene algo de sentido: la evolución de la especie humana no pertenece exclusivamente a la naturaleza. El hombre se caracteriza por su capacidad para trascenderla, y por lo tanto su cuerpo no solo forma parte del reino animal, sino que se ha elevado hacia una dimensión que lo convierte en otra cosa. De allí que considere legítimo no admitir la regla máxima que gobierna todo lo viviente: la finitud. Afirma en serio que la muerte es el gran enemigo de la Humanidad.
 
Los nuevos dioses
 
No por casualidad el escritor Mike Wilson ha titulado su biografía sobre Larry Ellison (fundador de Oracle y la tercera fortuna del mundo según Forbes)What’s the difference between God and Larry Ellison (Cuál es la diferencia entre Dios y Larry Ellison). El chiste ya es conocido entre los empresarios de Silicon Valley: Dios no se cree Larry Ellison. En cambio Larry, aunque no lo diga con todas las letras, está convencido de serlo. Su vocación demiúrgica se pone de manifiesto en todas sus entrevistas, puesto que no cesa de afirmar que la muerte no posee ningún sentido para él. Según sus propias palabras, la muerte me pone furioso. Y la muerte prematura aún más (Mike Wilson, 1998, op.cit.).

Muchos investigadores, filósofos de la ciencia y especialistas en bioética no se muestran tan entusiastas ante la perspectiva de una prolongación exagerada o indefinida de la vida humana. Advierten sobre la sobreexplotación de los recursos naturales, el incremento de los problemas sociales, la repercusión en la economía, y -sin duda- la posibilidad de que la brecha social ya existente cobre dimensiones apocalípticas.
 
En 1895, el escritor británico Herbert George Wells publicó su célebre novela La máquina del tiempo, basada en la corriente filosófica del eternalismo. Aunque muchos creyeron que se trataba del género de ciencia ficción, Wells expuso en esta obra una tremenda y profética visión del capitalismo. El protagonista se desplaza al futuro, en el que encuentra dos razas claramente diferenciadas, dos evoluciones degeneradas de los humanos: los eloi, seres inmortales que viven en la superficie, despreocupados de toda necesidad, y los morlocks, que habitan bajo tierra, mueren, y representan la clase trabajadora que mantiene a los que viven en el mundo de la luz. Gracias a su inmortalidad, los eloi hanperdido incluso sus propiedades sexuales, al punto de que carecen de sexo. Leído desde la perspectiva actual, la fantasía de Wells es escalofriante, incluso más que las predicciones de Orwell y Huxley. En el capítulo XIII de La máquina del tiempo, el autor expone con finos y dramáticos argumentos cómo el capitalismo desemboca en un futuro paradójico donde la inmortalidad física equivale a la extinción del deseo, condenando a los idílicos eloi a una existencia rayana en la idiocia.
 
¿Qué subyace a este delirio actual de inmortalidad que no carece ni de recursos técnicos ni de ingentes cantidades de dinero para materializarse? Hay (como es el caso de Laurie Zoloth, experta en bioética de la Universidad de Northwestern) quien se interroga sobre el deseo que anima a estos multimillonarios diseñadores del futuro, empeñados en una cruzada filantrópica que se supone destinada al bien de la Humanidad. ¿Hasta qué punto ese deseo no esconde una voluntad más oscura que, procurando retar a la muerte, es, en el fondo, un demonio aún más letal? El debate es complejo, pero Zoloth es muy aguda al afirmar que es apasionante y maravilloso formar parte de una especie que tiene grandes sueños. Pero también quiero formar parte de una especie que se ocupa de los pobres y de los moribundos, y me preocupa que nuestra atención se centre en un mundo futuro rutilante hecho de fantasía, y no en el mundo real en el que vivimos (Tech Titans’ Latest Project: Defy Death, The Washington Post, http://www.washingtonpost.com/sf/national/2015/04/04/tech-titans-latest-project-defy-death/).
           
Haz el bien, pero no dejes de mirar a quién
Aunque la filantropía es una práctica muy extendida en el mundo anglosajón como método para compensar la escasa inversión social del Estado, aliviar la conciencia y -por supuesto- la carga fiscal, Freud supo diseccionar la agresividad inconsciente que con frecuencia se esconde tras la buena intención de hacer el bien. Pero incluso más allá de ello, resulta significativo contrastar la posición subjetiva de otro gran súper millonario, Bill Gates, quien ha puesto un gigantesco empeño económico y moral en el desarrollo de los países más pobres, apuntando al extremo contrario de la vida: los recién nacidos. Tanto él como su esposa Melinda han dejado claro la obscenidad que supone invertir miles de millones de dólares en el diseño de un mundo futuro de elites potencialmente inmortales mientras en el planeta actual la malaria y la tuberculosis diezman poblaciones enteras.

¿Cuál es el fondo de esta declaración de guerra contra el envejecimiento y la muerte a golpe de talonario? ¿Se trata de una mera cuestión de mercado? El tema es mucho más complejo, y sin duda más apasionante: es el combate entre dos paradigmas, dos modos de concebir la ciencia, dos modos de aproximarse a la fantasía humana que desde el inicio de los tiempos se ha rebelado contra la muerte y ha buscado toda clase de estrategias para exorcizar su poder soberano. Dios no se ha mostrado suficientemente generoso a la hora de aliviar la caducidad de la vida, y por su parte los médicos se convierten en rehenes de la industria farmacéutica y la bioingeniería. Para colmo les han surgido nuevos e inesperados contrincantes, que tienen a su favor no solo un presupuesto mayor del que posee cualquier Estado, sino que están animados por una convicción delirante imposible de fracturar: los chicos de Silicon Valley, decididos a darle la vuelta al método científico clásico por considerarlo anacrónico e inadmisiblemente lento.
 
En su lugar, apuestan por reunir los miles de millones de datos que los usuarios de internet dejan diariamente en sus búsquedas, en el uso de sus redes sociales, en sus movimientos físicos y geográficos registrados por los nuevos dispositivos (iWatch y tantos otros) para correlacionarlos entre sí. La hipótesis se basa en la acumulación de incalculables masas de datos con el fin de trazar patrones de conductas y vincularlos al surgimiento de trastornos, enfermedades y conductas de riesgo. Una vez más la conducta resulta ser la unidad de medida, conforme al esquema cognitivo-conductual que se asume como la psicología científica, incluso aunque aumente el número de científicos que comienzan cuestionar su verdadera utilidad, y muchos especialistas en filosofía y ética se preguntan si dicha psicología no será una forma disfrazada de ideología destinada a la fabricación homologada de humanos inteligentes. Una de las mayores falacias de la posmodernidad tecnológica consiste en la promoción de lo personalizado, de la aplicación, programa, mapa, diseño o servicio supuestamente “pensado” para la singularidad de cada usuario, cuando en verdad dicha personalización se concibe a partir de un estándar universal que establece mediante algoritmos la diferencia entre lo sano y lo enfermo.
           
Los genes, unidos, jamás serán vencidos
No es necesario ahondar demasiado para descubrir algunos elementos no tandesinteresados en el trasfondo de esta nueva maratón de la longevidad. Muchos de los empresarios de Silicon Valley padecen alguna clase de trastorno o enfermedad, y endulzan los bolsillos de brillantes investigadores de Harvard, MIT y otros grandes centros a fin de que apresuren sus experimentos. Sergey Brin, cofundador junto con Larry Page de Google, posee una anomalía genética que lo vuelve más propenso al Parkinson, pero no le ha temblado nada al firmar un cheque de 150 millones de dólares para ganarle la carrera a la posible enfermedad. Que el síntoma puede además contribuir al lazo social lo demuestra muy bien su esposa Anne Wojcicki, quien ha fundado su propia compañía 23andme. Una simple muestra de saliva en un bastoncillo enviado por correo, y el usuario (por solo 99 dólares) obtiene de vuelta la información genética que le permite conocer datos de sus ancestros y la propensión a ciertas enfermedades. Así de sencillo. Por supuesto, el truco consiste en que la información que se recibe corresponde a un ser humano único, irrepetible: usted. Si existe un gigantesco e indiscutible éxito lucrativo del capitalismo, sin duda hay que reconocerlo en la genial mercadotecnia de uno de los resortes más poderosos del ser humano: su paradójico deseo de ser único y a la vez normal, es decir, igual que todos los demás.

Wojcicki es elocuente: A nadie le importa si uno dice que hay un gen suelto por ahí. Pero cuando puedes reunir a una comunidad de personas que son conscientes de su estatus, entonces súbitamente comienzas a comprometerte(The Washington Post, op. cit). El psicoanálisis estudia con particular el interés el gregarismo contemporáneo que se teje alrededor de un núcleo sintomático. El síntoma puede convertirse en un modo de combatir la creciente soledad existencial de una época en la que, curiosamente, estamos sometidos a la comunicación digital perpetua. Sufrir alucinaciones auditivas suele ser un tormento espantoso, pero formar parte de la comunidad de escuchadores de voces, que reúne a millones de personas en foros internacionales donde discuten y hablan de sus experiencias alucinatorias, es por el contrario una experiencia que alivia y consuela. Estas nuevas comunidades sintomáticas, a las que se añaden ahora los grupos genéticos, anticipan formas de religiosidad y espiritualidad que suplen los modelos tradicionales en desuso. ¿Por qué limitarse a formar lazos basados en identidades sexuales, si las alteraciones genéticas ofrecen miles de oportunidades de fundar colectivos amalgamados por los caprichos de una mutación en el ADN?
           
Las nuevas guerras médicas…
Susan Jacoby, una de las mentes filosóficas más brillantes de los Estados Unidos, ha escrito un libro contundente y extraordinariamente documentado sobre el delirio de la eterna juventud: Never say die (Nunca digas morir).Aceptar que la inteligencia y sus invenciones jamás ganarán la batalla al amo supremo, la muerte, es la auténtica afirmación de lo que significa ser humano, escribe en su libro. Y el insuperable Philip Roth añade: Susan Jacoby, enemiga jurada de la irracionalidad en todas sus formas, tiene muy malas noticias: todos vamos a morir, pero primero nos haremos viejos. No más viejos, sino realmente viejos. Ella agujerea la promesa de que llegaremos a curar el envejecimiento. Las buenas noticias son que si logramos despertar de nuestros delirios, conseguiremos envejecer con dignidad.
 
Pero esta postura ética ante la muerte -lo que el psicoanálisis estudia bajo el concepto de castración, como límite que señala la frontera donde lo imposible se vuelve condición necesaria para la supervivencia del deseo de vivir- choca contra la sinrazón de otros que no solo se valen de su solidez económica, sino del inmenso poder mediático del que disponen a discreción. Es el caso de Vinod Khosla, uno de los grandes multimillonarios de Silicon Valley, fundador de Sun Microsystems. En una conferencia dictada en la Cumbre de Innovación para la Salud que tuvo lugar en agosto de 2012 en la ciudad de San Francisco, calificó la medicina actual como una suerte de brujería atascada en la tradición. Los médicos, según Khosla, no se diferencian mucho de los practicantes de vudú, y augura que el 80 % de estos profesionales serán reemplazados por máquinas que harán el trabajo mucho mejor.

Esta declaración de guerra contra el colectivo médico fue inmediatamente rebatida como repugnante, y vista como una clara señal de que algunos ingenieros están empeñados en arrebatar el cuerpo humano a la medicina. Para Khosla, los médicos son un estorbo en el cuidado de la salud, la cual debería basarse fundamentalmente en la recopilación de datos, y no en el tratamiento de las enfermedades. Está convencido de que ofrecer a los consumidores más oportunidades, acceso y posibilidades de elección de la información sobre sí mismos y sus cuerpos les dará el poder para hacer lo más conveniente (http://thehealthcareblog.com/blog/2012/08/31/vinod-khosla-technology-will-replace-80-percent-of-docs/). Lo más alarmante del delirio de Vinod Khosla es su alcance premonitorio: la medicina es progresivamente secuestrada y desmantelada por una elite dominante de ingenieros y super técnicos, quienes a su vez se arrogan el poder de desafiar al discurso científico, haciendo realidad la visión que Heidegger alumbró en sus conferencias sobre la técnica.
           
No solo de escáneres viven los pacientes
Abraham Verghese, especialista americano en medicina general, escribió un conmovedor testimonio que es al mismo tiempo una seria advertencia sobre la extinción progresiva de la sabiduría médica. En una clara sintonía con lo que el psicoanalista Jacques Lacan desarrolló en su conferencia de 1966 Psicoanálisis y Medicina, Verghese denuncia el peligro que supone estudiar los escáneres en lugar del paciente (http://www.nytimes.com/2011/02/27/opinion/27verghese.html).
 
El lugar donde se produce el diálogo entre doctores y personal de enfermería es el ordenador, dice. Para este médico, la pérdida de las habilidades propias de los practicantes, el desuso de su capacidad para escuchar al enfermo antes de hacerlo desaparecer bajo una montaña de protocolos y pruebas técnicas, es uno de los errores más graves que conducen a la mala praxis médica y a la perversión definitiva de un saber que, desarraigado de la tradición, corre el riesgo de caer en la degradación de la terapéutica. Examinar el cuerpo, palparlo con las propias manos, sigue siendo un ritual que Verghese considera necesario preservar por su inmenso valor simbólico. Su experiencia le ha demostrado que lo simbólico tiene su eficacia, tanto como la información que puede brindar la tecnología, cuyas ventajas no desconoce en absoluto, pero que no bastan para sostener una praxis médica en la que no solo es el organismo lo que está en juego, sino el sujeto, es decir, la relación de un ser que habla con un cuerpo al que no solo lo atormentan los virus y las anomalías genéticas, sino también el inconsciente. He descubierto que los pacientes de casi todas las culturas tienen grandes expectativas en el ritual de la exploración cuando son vistos por un médico […] Los rituales suponen franquear un umbral, y eso es decisivo para cimentar la relación médico-paciente, un modo de decirEstaré junto a usted a lo largo de esta enfermedad. En la duras y en las madurasEs decisivo que los médicos no olviden jamás la importancia de este ritual”.
 
La nueva locura de la acumulación hiperbólica de datos, convertida en el credo contemporáneo de las sectas de Silicon Valley y sus billonarios profetas, son la prueba fehaciente de que la separación entre ciencia y técnica avanza hacia un horizonte irreconciliable. Si la imposibilidad era el principio rector del discurso científico, para la técnica nada es imposible, y por ello es el instrumento más apropiado para la realización material y espiritual del capitalismo. La  verdadera ciencia es lenta en su progreso y su avance. Los súper técnicos, en cambio, tienen mucha prisa por alcanzar sus objetivos. Para ellos, no solo la muerte es un obstáculo en su carrera. También lo es el tiempo. Tal vez sean el anticipo de una nueva configuración de la subjetividad: el hombre sin inconsciente, el hombre al que nada divide, el hombre convertido en centro de sí mismo. El hombre definitivamente curado del síntoma de ser humano.

Puedes leer la noticia en la página de Télam AQUÍ

viernes, 13 de marzo de 2015

Nota en Nuevo Diario: "Abren inscripciones para seminario de psicoanálisis"

La nota fue escrita por Nicolas Adet Larcher.

Abren inscripciones para seminario de psicoanálisis 
“Los Misterios del Cuerpo Hablante” dará inicio en abril, pero antes tendrá un taller en marzo para trazar los puntos que se discutirán dentro del curso.


Es una propuesta del Centro de Investigación y Docencia de Santiago del Estero.
El seminario de 2015 “Los Misterios del Cuerpo Hablante” es una propuesta del Centro de Investigación y Docencia (CID Santiago del Estero) que será realizado dentro de lo que engloba el Instituto Oscar Masotta, auspiciado por el Institut du Champ Freudien y el Departamento de Psicoanálisis de la Universidad de París VIII.

El curso tratará temas vinculados al género, la obsesión, el amor, el feminismo, los fenómenos de la violencia, el autismo y la psicosis, la histeria, la supremacía de la imagen y demás cuestiones de debate que mantienen gran interés en el círculo del psicoanálisis, tanto a nivel nacional como internacional. 

Según expresaron a modo de convocatoria desde el Centro de Investigación y Docencia, el seminario “nos propone interrogarnos sobre las cuestiones que atraviesa la clínica actual. Para eso haremos hincapié en lo referido al cuerpo y la imagen”.

El seminario dará inicio en abril de este año, pero en forma previa se realizará un taller el 20 de marzo, el cual “tiene como objetivo trabajar con anterioridad la bibliografía de cada clase del seminario, con el fin de enriquecer dichas clases y permitir, a su vez, una dinámica de intercambio con el docente”, explicaron.

Aseguraron que la bibliografía estará disponible desde el primer encuentro y se dividirá en cinco etapas: la función del deseo en la época del otro que no existe, el analista de la ciudad-lecturas de la época, el estatuto del cuerpo, cuerpo de mujer-cuerpo de hombre y cuerpo, pulsión y amor. Cada encuentro será dictado por distintos profesionales pertenecientes a instituciones como la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL) y la Asociación Mundial del Psicoanálisis (AMP).

Para las inscripciones, los aranceles para los estudiantes serán de $ 100, y para profesionales de $ 150. Las preinscripciones tienen cupos limitados y pueden realizarse a través del correo inscripcionesiom@hotmail.com, según detallan desde el propio Instituto Masotta.

El curso toma a Lacan como eje central de su planteo discursivo y lo hace desde la concepción que planteaba acerca de que el hombre “está capturado por la imagen de su cuerpo”, dando lugar a un goce que no se mantiene unido a la palabra sino que se mantiene apegado al “yo” imaginariamente.

viernes, 24 de enero de 2014

Fundación de la EOL




 

 

3 de enero

 

Queridos amigos y colegas: 

 

Queremos hacer presente esta fecha en la que se cumplen 22 años de la fundación de la EOL,  fundación que posibilitó que Jacques-Alain Miller creara la AMP apenas un mes después en París. 

Y queremos recordar esta fecha no solo como una efemérides, sino como un hito en un recorrido, un lugar y un lazo en la comunidad. 

Porque la Escuela no solo sostiene la formación permanente del analista orientada por la enseñanza de Jacques Lacan, sino que es también una fuerza viva que forma parte de lo que conocemos como la acción lacaniana en el lazo social.

Por eso nos alegra poder festejar estos 22 años junto a todos los que andan este mismo camino ¡y brindar con ellos por el porvenir!

 

Ana Ruth Najles

Presidente

 

Silvia Baudini

Directora

 

 

 

 

 

 

Secretaría de Internet del Directorio de la EOL | Responsable: Alejandra Breglia

        

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sábado, 10 de agosto de 2013

Curso Anual del Departamento de Estudios "Psicoanalisis y Cuerpo" (Córdoba)

CUERPOS ORDINARIOS, ¿ UNA NUEVA CLÍNICA?

Cinco contrastes en la civilización

Argumento

La creencia radical en el síntoma para la práctica psicoanalítica en la civilización actual, fuertemente planteada por Eric Laurent en el articulo (1) que publica nuestra revista "Enigmas del cuerpo" en su Nº 4, orienta los puntos que queremos desplegar en el Curso.

Ordinario surge en el Campo Freudiano, más precisamente en la "Convención de Antibes" cuando J-A Miller (2) nomina la forma de psicosis modesta, discreta, la compensada, la no desencadenada, la suplementada, en fin, la joyciana.

Calificamos con este adjetivo a los cuerpos que pueden parecer "normales" pero que para ello los individuos deben esforzarse, a veces desmedida, desenfrenadamente, contando que la "normalidad" la dicta el mercado. También están los cuerpos con padecimientos que no eligen los seres que hablan.

Hay un enorme esfuerzo de invención en las psicosis y de confección en las neurosis (3).

Cinco puntos queremos tratar, que proponemos como 5 contrastes en la civilización. Contrastes que ubicamos como tiempos diferentes en la enseñanza de Lacan, y que sincronizan con tiempos de la civilización. Lacan, lector de la época de Freud, de la suya propia, fue intérprete adelantado de la nuestra.

En estos contrastes intentaremos desplegar especialmente los impactos, las formas, las variantes en los cuerpos hoy.

El síntoma como la más radical singularidad, desde siempre para el psicoanálisis ancló en el cuerpo. Podemos definir su anclaje como doble: en el lenguaje que presta su envoltura, y en el cuerpo que responde a la dinámica pulsional.

La práctica del psicoanálisis usó de modo original esa dimensión de lenguaje para "airearlo"(4), y si bien no de entrada pero sí rápidamente a partir de advertir los obstáculos, la transferencia tomó a su cargo esa otra cara, la que hoy decimos, real.

Asimismo, animados por hacer el reverso de las clasificaciones universales, pondremos a trabajar cómo ordenar una clínica que llamamos borromeana, a partir de interpretar que cada caso es inclasificable. Eso que ponemos como pregunta, en realidad es una afirmación a la luz de esa variedad que hoy demanda al psicoanalista lacaniano.

Los campos: de los discursos, del lenguaje, del Otro, de la significación, de la pulsión y las respuestas de los sujetos serán abordados desde una lógica contrastada cuyo hilo es la incidencia de la época en los cuerpos.



1- Laurent, Eric, La psicosis o la creencia radical en el síntoma

2- Miller, J-A., Las psicosis ordinarias, Pag 201

3- Laurent, E, Las psicosis ordinarias, pag 203

4- Lacan, J., Conferencia sobre la histeria, Bruselas 1977



Programa de clases

1) El cuerpo en los discursos // el cuerpo en el discurso de la civilización actual. Docente: Jorge Agüero. Viernes 9 de Agosto



2) Los fenómenos de lenguaje // los fenómenos del cuerpo.

Docente: Roxana Chiatti. Viernes 13 de Setiembre



3) El Otro como lugar // el Otro como cuerpo.

Docente: Estela Carrera. Viernes 11 de Octubre

4) El campo de la significación fálica // lo que es fuera de la significación: la pulsión deslocalizada.

Docentes: Ana Simonetti y Bibiana Ortolani. Viernes 25 de Octubre

5) Esfuerzo Psicótico( metáfora delirante) // Esfuerzo generalizado ( reducción del sentido a la escritura)

Docente: Graciela Martínez y Álvaro Stella. Viernes 8 de Noviembre

Informes e inscripción: Secretaría del CIEC

Mariano Moreno 36 - Tel.: 351 4253159
e-mail: fundacionciec@arnetbiz.com.ar - www.cieccordoba.com.ar





sábado, 6 de julio de 2013

Fwd: GRAMA EDICIONES. Los últimos



---------- Mensaje reenviado ----------
De: GRAMA EDICIONES <grama@gramaediciones.com.ar>
Fecha: 4 de julio de 2013 12:14
Asunto: GRAMA EDICIONES. Los últimos
Para: iomcidsantiago@gmail.com


Grama Ediciones
En librerías e internet
 
LOS ÚLTIMOS
Eric Laurent
La batalla del autismo
De la clínica a la política
XXI Jornadas Anuales de la EOL
La clínica de lo singular frente a la epidemia de las clasificaciones
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III Coloquio de la Orientación Lacaniana
En referencia al libro Sutilezas analíticas
de Jacques-Alain Miller
Lacaniana N°14
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El Caldero N° 20
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viernes, 28 de junio de 2013

 
 
NUEVO LIBRO

Leserre: "El psicoanálisis no es una disciplina de la felicidad"

En “A cada uno…”, el psicoanalista Aníbal Leserre reflexiona sobre los efectos de singularidad de su práctica, a contracorriente de la homogeneización cultural y política promovida por una época y un discurso interesado en aplastar lo íntimo del sujeto, convertido en cliente, consumidor y cultor del híper individualismo.
Leserre El psicoanalisis no es una disciplina de la felicidad
Publicado el 26/05/2013 - El libro, recién publicado por la casa Grama, reúne una serie de textos de quien fuera miembro de la Biblioteca Internacional de Psicoanálisis (BIP) y que en su último tramo despliega la experiencia del pase, teorizada por Jacques Lacan, como imposible sin la presencia de otros y a la vez, caracterizada por una soledad radical: por una política bien temperada.
Actual miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP) y de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL), Leserre mantuvo una entrevista con Télam:

- Ese `A cada uno...` del título, ¿está referido sólo a los psicoanalistas o también a los analizantes en tanto reinventores de una salida a sus propios embrollos?
- El título remite a una frase de Lacán que dice `A cada uno le toca reinventar el psicoanálisis`; creo que vale tanto para el practicante como para el analizante, pero en sentidos diferentes.
- ¿Cuál sería la diferencia?
- Con respecto al analista, no se trata de inventar sino de hacerlo existir en cada caso; se trata de anudar un deseo de existencia del psicoanálisis a la particularidad que la transferencia nos presenta. Y respecto a los analizantes, si ubicara que se trata de un inventar, no sólo en el recorrido del análisis, sino en su final, ya que queda ante la posibilidad de inventar un saber hacer diferente del hacer a que nos lleva la neurosis.
- Hablas del más allá de lo terapéutico. ¿Cuál es la idea?
- Durante un análisis hay cuestiones que no se pueden evitar, me refiero -por ejemplo- a la angustia y al sufrimiento, obviamente no se trata ni de generarlas, ni de cristalizar al paciente en ellas. Hay efectos terapéuticos inherentes a este transcurrir. Respecto a la pregunta, ir “más allá de lo terapéutico” implica una decisión del analista y del analizante, y la posibilidad de inventar en un sentido particular: cómo un sujeto transforma sus bases neuróticas sobre el deseo y ubica la insatisfacción inherente al mismo. Un análisis llevado a su final deja al analizante en relación al deseo advertido.
- ¿Cuál creés que son las razones del recrudecimiento de los ataques contra el psicoanálisis por parte de las ciencias cognitivas y la farmacología, extendida a cualquier desvío?
- Sólo intentaré una opinión sobre las razones. Muchos de los ataques van en dirección a que el psicoanálisis mantiene la vía abierta por Freud, despejada por Lacán y sostenida hoy por la orientación lacaniana, es decir, no la de una repetición al servicio de la homeostasis, ni la de una repetición conceptual asimilable. Se trata de que las vías de acción del psicoanálisis, como discurso, mantengan la puerta abierta a la particularidad de los goces ante las tendencias igualitarias del mercado, ya que el hoy, en un sentido, puede ser considerado con Hegel como un periodo de desorden y fragmentación, un estado de conciencia escéptico en un permanente juego de diferencias, ante lo cual la democracia de mercado se presenta como salida por la vía del progreso en lo económico, la abolición de lo político y la promesa de que el hiperconsumo trae la felicidad.
Este mundo le dice al psicoanálisis, como un canto de sirena: sean agentes de sentido y serán aceptados. Ante lo cual, el psicoanálisis sigue diciendo: dime de qué sufres y podrás llegar a saber de qué gozas y qué hacer con ello.
Una razón fundamental de esos ataques es empujar al psicoanálisis a que sea un agente de la salud mental. Ahora bien, hay que ver que el proceso actual del capitalismo implica diversas formas de una descalificación radical, no sólo de proyectos sociales, sino de cualquier otro discurso y, en este sentido, el discurso analítico es una molestia, menor, pero molestia, en tanto otra interpretación representa una amenaza que hay que borrar.
- Si es que el psicoanálisis corre algún riesgo ¿cuál crees que sea: la psicoterapia `ecumémica` empuje a la religión, cierta ideología de la velocidad?
- La respuesta está implícita en la pregunta anterior. Lo que agregaría es cómo ubicar lo que llamás cierta ideología de la velocidad, que quizá como una promesa del todo y de la eternidad, nos recuerda el tratamiento que hace Lacan sobre la demanda y la promesa de felicidad. Se trata para el psicoanálisis de una felicidad que incluye al cuerpo y al sujeto, pero una felicidad que no se puede decretar. El psicoanálisis no es una disciplina de la felicidad. Pero no podemos negar la actualidad de que la felicidad haya llegado a ser un factor de la política. Pero también podemos decir que la felicidad es un factor del consumo. Nacimiento de una nueva modernidad relacionada con la orientación del capitalismo: impulsar y estimular las demandas, trastocando estilos de vida; generando una nueva forma de relacionarse con las cosas, con el tiempo, con uno mismo, con el cuerpo, con los otros.
El vivir mejor se ha convertido en una pasión de masas. Es un espíritu que avanza sobre las relaciones en la familia, en la pareja, en la religión, en la cultura en general, atravesando un eje fundamental: la relación tiempo (real) - cuerpo. Sobre este eje considero que se instalan las versiones sobre la idea de que el tiempo del psicoanálisis ya pasó. Otro riesgo -pero siguiendo la línea de lo expuesto- es para mí, la respuesta que damos desde el psicoanálisis a la época.
- ¿Por ejemplo?
- Si la caracterizamos como atravesada por las demandas exponenciales de confort psíquico, de armonía interior, de plenitud subjetiva, del equilibrio y autoestima, mientras a la par proliferan las farmacopeas de la felicidad. Es una época donde el sufrimiento carece totalmente de sentido, en la que se han agotado los grandes sistemas referenciales de la historia y la tradición, y la cuestión de la felicidad interior vuelve a estar sobre la mesa, como un segmento comercial, un objeto principal del marketing que el híper consumidor quiere tener a mano, sin esfuerzo.
SEMINARIO INTERNACIONAL

Lo que Lacan sabía de las mujeres

Lo que Lacan sabia de las mujeres
Publicado el 16/06/2013 - E l evento, el primero en realizarse en esa ciudad, contó con el auspicio de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP), la New Lacanian School y la Universidad Jacques Lacan.
Una de las preguntas que ordenó las exposiciones era si el psicoanalista francés fue capaz de pensar a las mujeres del siglo XXI.
Pero quizá lo más entrañable resultó la llegada de los psicoanalistas cubanos, que lejos de la imaginería gusana, dieron una muestra de rigor conceptual y honestidad intelectual que no descartó en ningún momento el amor por su país de origen.
Así lo hizo saber Mario Pérez, cubano hoy radicado en los Estados Unidos y moderador del encuentro, cuando argumentó que el descubrimiento más importante de Freud “fue la cuestión del inconsciente”.
Pérez estudió psicología en Cuba, donde Lacan y Freud fueron rechazados a causa de la influencia soviética en los 60. En la Universidad de La Habana, el psicoanálisis fue excluido desde el año 1962.
“Cuando estudiaba en Cuba, Freud no era parte de los estudios oficiales; estudiábamos manuales. Freud, el psicoanálisis, eran considerados como una formación teórica burguesa, reaccionaria, que no era solidaria con el hombre nuevo. Los psiquiatras y psicólogos soviéticos venían con la idea de establecer una escuela `pavloviana`”, cuenta.
“Yo empecé a leer y a estudiar a Freud con Carlos Acosta Nodal, del Hospital Calixto García, que había formado parte del movimiento psicoanalista cubano”, precisa Pérez.
“En 1989 fue a La Habana una psicoanalista argentina, interesada en trabajar en asuntos relacionados con Lacan. Pero no encontró ninguna respuesta”, agrega.
“Ella terminó formando un grupo que se convirtió en el Grupo de Estudios Psicoanalíticos de La Habana, ahora sede de la Nueva Escuela Lacaniana (NEL), una organización mundial de gran prestigio, fundada por el yerno de Lacan, Jacques-Alain Miller, con varias sedes mundiales, y varias en Latinoamérica”.
Pérez dice que existe “una desanimalización del ser humano en el momento en que se entra en el lenguaje. El animal salvaje sabe qué hacer con su congénere, sabe que es del otro sexo y eso es lo que llamamos instinto. Tiene una información genética que no falla jamás”.
Sin embargo, apuntó, el hombre y la mujer tienen que arreglárselas solos con su sexualidad, de eso es de lo que no se quiere saber. Es un rechazo del inconsciente producido por la cultura”.
Y concluye: “El lenguaje introduce una extracción. Una vez que se codifica la sexualidad lingüísticamente se produce una pérdida. Se extrae algo del gozo primario. Se puede ver esto en el `Proyecto de una psicología para neurólogos de Freud`”.
Lacan “creía en el tiempo del inconsciente, en la sesión del tiempo variable, que no era el tiempo del reloj. Sucede como en el cuento «El Aleph» de Jorge Luis Borges. Te despiertas después de un instante y ya han pasado cinco horas, eso es la temporalidad del inconsciente”.

miércoles, 19 de junio de 2013

Fwd: [EOL-POSTAL] Elena Levy Yeyati en Telam - 17-6-2013






Entrevista a Elena Levy Yeyati
en Telam
del Lunes 17 de Junio de 2013

Investigación sobre la casuística de Lacan

Por Pablo E. Chacón




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